Tres siglos de oficio
Tres siglos de oficio
En Oropesa (Toledo) hay un edificio que ha vivido muchas vidas. El nuestro empezó como el Convento de la Madre de Dios, cuya construcción comenzó en 1518. Con el tiempo, ese mismo lugar se transformó y, en 1877, quedó convertido y acondicionado como fábrica de harinas. Durante generaciones fue un espacio de trabajo en nuestra familia, hasta que la actividad industrial cesó en 1993.
Un lugar donde la piedra ha sido testigo de siglos de cambio, y que hoy vuelve a tener propósito.